Cómo aprender a meditar y su relación con el equilibrio emocional

aprender a meditar

En el camino de cómo aprender a meditar, mucha información será la que encontrarás. Pero una de las clave para ello es tener seguridad emocional, equilibrio o madurez. Comprender el valor de las acciones meritorias o inteligentes pueden serte muy útiles en tu camino hacia la meditación.

¿Qué tiene que ver el mérito con el cómo aprender a meditar?

Pues las acciones meritorias purifican la mente, por lo que son un excelente punto de partida para el desarrollo de ésta. De hecho, las acciones meritorias no son difíciles de poner en práctica en la vida. La solidaridad, la generosidad y el dar de todo corazón, ayudando y sirviendo a los demás sin esperar nada a cambio, entre otras muchas acciones meritorias, producen felicidad  y la madurez emocional.

Debes recordar que el mérito abre las puertas en todas partes, creando oportunidades. Por lo que si tienes la mente centrada en todo momento en lograr méritos, entonces ésta podrá ser entrenada en el desarrollo de la meditación y el cómo aprender a meditar no será ningún obstáculo. Claro que la práctica de la meditación no puede estar atada a tus antiguos deseos y gustos, pues éstos obstaculizarán tu camino del cómo aprender a meditar. Debes recordar que la meditación implica renuncia y no tendrá éxito a menos que estés dispuesto a esforzarte por frenar la codicia, el odio y la lujuria, entendiendo que éstas oscurecen la mente. La renuncia interior, que se caracteriza por una actitud de retirada de los pensamientos improductivos y perjudiciales, es esencial para alcanzar la meditación y obtener sus beneficios físicos, mentales y espirituales.

A veces puede resultarte divertido reírte de diferentes situaciones, quizás te pasa que sueles decir “lo digo con gracia, es un chiste”. Si en esas acciones estás teniendo pensamientos negativos, o pensamientos desafortunados hacia otras personas, estás vibrando de acuerdo a esos pensamientos.

Si bien esto no intenta ser un mensaje moral, te propongo que cambies esos pensamientos negativos, por pensamientos solidarios, generosos por los demás. Es una prueba, no puedes perder nada, pero si da resultado es mucho lo que puedes ganar.