Muchas veces me han consultado sobre cual es la mejor manera de entrar en alfa o de meditar. Es importante tener en cuenta que puedes encontrar distintos caminos para meditar pero realmente no es lo más importante. En la mayoría de los casos lo primero que cuenta es la experiencia, porque la meditación es una actividad que como la mayoría de la actividades del ser humano se va mejorando y perfeccionando mientras más se la practica.

La pregunta exacta que me hicieron hace unos dás fue “¿Es necesario contar de 100 a 0 para meditar correctamente?” La respuesta va a estar directamente relacionada a si la persona tiene experiencia meditando o no. Cuando empiezas a meditar y lo dice el mismísimo José Silva en el Método Silva, que una de las mejores formas es empezar contando del 100 al 0 concentrados en la respiración y respirando lentamente.

Pero a medida que pasa el tiempo, y realizas meditaciones a diario, empiezas a entrar en alfa con mayor rapidez, puedes pasar de contar de 50 a 0, o de 20 a 0 y hasta hay personas que con solo contar de 5 a 0 entran en estado alfa y logran bajar todo el estrés del día en pocos segundos. Y para lograr esto no debes ser un monje. Con un poco de práctica lo puedes lograr y si lo haces utilizando el Método Silva seguramente lo logreés con mayor conocimiento de la práctica y lograrás mayor efectividad.

Meditar y sus beneficios

Meditar es una práctica que cuenta con más de 100 beneficios, puede cambiar tu vida en unos pocos meses, puede cambiar tu estado de animo en minutos. Es importante dedicarle un tiempo importante porque el premio es grande. En el mundo de hoy el estrés es cotidiano, vamos de aquí para allá, nuestro trabajo, los chicos, la casa son demasiadas cosas y cargamos con todo ese en nuestros hombros y sobre todo en nuestra cabeza, que necesita descansos pero las vacaciones no son suficientes.

La meditación le da un respiro a nuestra mente, nos saca de la vorágine de los días y nos traslada a un mundo de calma, de relajación, a una comunicación interna y revitalizadora. Quizás es por esto que muchas veces se escucha decir que “la meditación es más sana que el pan”. Y no se equivocan.