Meditar con el Metodo Silva

Muchas veces nos consultan sobre cuál es la mejor forma de meditar, la respuesta normalmente es que la meditación es muy personal, la meditación es una comunicación con nuestro ser interior, un momento de calma, donde a quitamos nuestra mente dejándola en blanco. De esta forma entendemos que lo anteriormente dicho tiene que ver sobre todo con a dónde nos dirigimos cuando meditamos, pero la forma para llegar ahí no es única, sino que puede ser diversa, y cada uno puede ir perfeccionando sus técnicas.

¿Pero cómo hago para entrar en estado alpha o como me doy cuenta que estoy meditando?

Fácil, puedo entrar en alpha utilizando cualquier audio o tan solo siguiendo tu respiración, como saberlo? Básicamente porque te sientes relajado pero tu mente está alerta (no adormecido), es una sensación de relajación, tranquilidad y paz.  Por esta razón muchas veces pasa que la primera vez que uno entra en estado alpha puede tener 2 reacciones diferentes, o le parece una experiencia sorprendente, inigualable, extraordinaria y maravillosa, o le parece algo casi insignificante, no siente nada, o no sabe si realmente entró en estado alpha. Lo segundo sucede porque el estado alpha no es un estado ajeno al ser humano, ni algo sobre natural. La meditación, o estar en estado meditativo es algo que podemos haber realizado innumerable cantidad de veces pero quizás nunca lo notamos. Pero cuando empezamos a tomar la meditación como una practica destinada a sus más de 100 beneficios, empezamos a considerarla la experiencia más enriquecedora de nuestra vida. Sería ideal poder crear de la meditación un hábito, y cambiar cualitativamente nuestro estilo de vida.

Para concluir, me gustaría referirme al método silva, ya que el Método Silva es mucho más que meditación. En primer lugar el método Silva es un método de meditación y control mental, y ¿Qué estamos sumando con esto último? A través del Método Silva buscamos potenciar nuestra capacidad intelectual, de concentración, memoria y otros aspectos que muchas veces quedan relegados por falta de conocimiento de nosotros mismos.