¿Puede tu mente sanar a otros?

Puede tu mente sanar a otros

La meditación sana. Esto es un hecho contrastado por la ciencia. No sólo nos ayuda a no contraer nuevas enfermedades, sino que puede ser un factor clave para curar dolencias existentes. En palabras del Dr. O. Carl Simonton, fundador del instituto de investigación del mismo nombre: «La meditación es la más poderosa herramienta que tengo para ofrecerle a mis pacientes».

Meditar al menos diez minutos al día, puede cambiar nuestra vida, pero ahora la pregunta es ¿puede nuestra meditación cambiar la vida de otras personas? ¿de seres distantes? En otras palabras ¿podemos sanar a otros con nuestra mente?

Los estudios del psicólogo norteamericano William Braud demostraron que sí. La curación a distancia, como se conoce al hecho de sanar a otros a través del poder de la mente, es posible.

Los estudios de Braud en la Fundación de Ciencias de la Mente tuvieron una duración de más de 17 años en los que se realizaron 37 experimentos en los que se involucraron cerca de 450 voluntarios que asistieron a 665 sesiones. Todo ello para demostrar la veracidad de la curación a distancia.

Los voluntarios participantes se dividieron en dos grupos: los emisores, que trataría de influir en el sistema nervioso de otros con su pensamiento; y los receptores que serían los encargados de señalar si habían sentido algún cambio.

Los dos grupos fueron conducidos a habitaciones diferentes. A los receptores se les conectó a electrocardiogramas y a equipos de medición capaces de cuantificar cualquier tipo de cambio fisiológico en al menos siete ámbitos diferentes: presión arterial, conductividad de la piel, tensión muscular, etc.

A los emisores se les pidió, en una estancia aparte, que tratarán de calmar o de despertar a los receptores usando sólo la mente. Ambos equipos estaban formados por personas comunes que se habían presentado como voluntarios.

El resultado de los 37 experimentos combinados fue de que las posibilidades eran de 100 billones a uno a favor de las interacciones a distancia. Es decir, una mayoría aplastante de los receptores experimentaron cambios fisiológicos en el momento en el que los emisores estaban pensando en ellos.

Por lo tanto, quedó firmemente demostrado que la mente de una persona puede influir en el cuerpo del otro, aun encontrándose a distancia. Ahora bien ¿puede dicha influencia ser tan importante como para cambiar el estado de salud?

Como comentábamos, los sujetos del experimento eran personas normales que no meditaban necesariamente de forma habitual y que, en muchos casos, ni siquiera sabían cómo adentrarse en niveles más profundos de pensamiento.

Por lo tanto es fácil conjeturar que si estas personas lograron influir de forma significativa, mayor debiera ser la influencia de aquellos que tienen la costumbre de ejercitarse en la meditación.

Y tú ¿crees que sea posible influir en la salud del otro a través de la meditación? ¿Has conseguido o conoces a alguien que haya sanado a alguna persona a través de un pensamiento positivo? ¿Y a alguien que haya sido curado? Te invito a que nos compartas tus experiencias en los comentarios.

Si quieres aprender cómo utilizar el poder de tu mente para mejorar tus capacidades sanadoras y ayudar a otros, lee más aquí